Aunque VERIFACTU es solo una de las dos opciones disponibles para cumplir con la normativa sobre sistemas de facturación, el término suele usarse de forma general para referirse, de manera coloquial, al reglamento que define los requisitos que deben seguir los sistemas y programas informáticos utilizados por empresarios y profesionales para emitir facturas (SIF), así como la estandarización de los registros de facturación, conocida también como RRSIF.
En términos generales, esta normativa establece que los SIF deben, al emitir una factura, generar y conservar —o enviar a la Agencia Tributaria— un resumen denominado registro de facturación. Este debe incorporar mecanismos de seguridad como una huella digital de los datos, una referencia al registro anterior (para asegurar la continuidad sin omisiones), y, cuando corresponda, la firma electrónica del emisor. Además, obliga a incluir un código QR en la factura, que permite al destinatario, por ejemplo mediante un móvil, enviar ciertos datos a la Agencia Tributaria para su posible verificación o contraste con los datos recibidos.